Proyecto Sanidad prioritaria

" La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia " ( Françoise Sagan )

No vamos a describir datos estadísticos ni tratar de cuestionar las múltiples diferencias que hay entre los mismos. Éstos apuntes pueden encontrarse en muchos sitios web de Naciones Unidas y las muchas organizaciones no gubernamentales que nos asistieron y todavía más modestamente lo hacen, pecando de prudentes en sus pronunciamientos o exagerando los %, pero lo cierto es que desde los brotes de cólera aparecidos tras el horrible y dramático terremoto de 2010 que afectó a la totalidad del territorio nacional de Haití, las plagas que afectan a la salud se siguen reproduciendo, desde el aumentado por contagio del VIH (Sida) hasta el cáncer, cada vez más alarmante que se detecta en el útero de las mujeres, sin ignorar los efectos de partos excesivos y prematuros, fruto de una falta de información y previsión, sumando la grave desnutrición en todas las edades y los males endémicos que llegan a alterar el sistema nervioso de los haitianos, lo que es decir en la brevedad de la exposición, que el catálogo de enfermedades desgraciadamente hoy día está más acusado y la vulnerabilidad de las personas con mayor riesgo se hallan empobrecidas y desprotegidas de un tratamiento acorde con su estado de fortalecimiento físico y mental, sin duda por carecer de la mínima asistencia adecuada y un tratamiento fiable, constante y con un seguimiento médico acertado y plausible que logre la mejoría y la profiláctica de los pacientes con una praxis experimentada.

Quisiéramos transmitir a la población mundial que Haití no se encuentra en vías de extinción, salvo que la desprotección emergida con débiles constantes vitales de asentarse sin remisión, no tengan la esperanza de erradicarse, aunque sea lentamente, lo que nos obliga a proponer soluciones que garanticen el buen pulso y la evolución de la población, empezando por denunciar una política de desaciertos crónicos que deben empezar sin dilación con una medicación de transparencia y demostración de los buenos sentimientos que entendemos deben prevalecer en el género humano para evitar un funesto y masivo desfallecimiento.

La Liga Haitiana Internacional (LIHAITI) necesita ayuda, cooperación internacional para subsanar los errores y la oferta de no caer en aforismos que canalicen la incredulidad o un injustificable comentario de duda sobre las pretensiones que señalamos, cuestión que la entidad no está dispuesta a admitir bajo ningún concepto. Sabemos lo que somos y deseamos reivindicar una emergencia que debe considerarse ser atendida para evitar lo que pueda entenderse como una pandemia letal.

Hoy sabemos de dónde venimos, a dónde vamos y cuanto tiempo nos queda para empezar a tratar a más de diez millones de habitantes, muchos desplazados que tras otras fronteras trata de mendigar un simple "mendrugo" de sanidad.

Lope de Vega ( 1562-1635), un dramaturgo español, decía : " No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas" . El pueblo haitiano llora y mucho, y sin descanso no se queja. Debe haber alguna forma de secar sus lágrimas para que sus ojos vuelvan a encontrar la comprensión que pierde entre la ceguera y las hogueras que queman con angustia inadmisible sus vidas lentamente, tan válidas como las de cualquier ser humano que no puede mirar a otro lado.