Proyecto Infraestructuras y Movilidad

Una infraestructura sostenible y mantenida en condiciones se hace imprescindible para la vivencia natural y la competitiva.


El ex-presidente de Haití René García Préval (1943-2017), quien gobernó el país en dos ocasiones, la última desde el 14 de mayo de 2006 al 14 de mayo de 2011, considerado además como un experto ingeniero agronómo, que vivió como máximo responsable del gobierno la tragedia al encontrarse como testigo presencial del gran terremoto de 2010,pronunciando en su recorrido tras una concienzuda inspección de los daños ocasionados por el seísmo, una opinión que relata la crudeza de lo visto en primera persona: " Es como si el país hubiese sido bombardeado durante 15 días ", comprobando que el derrumbe de las estructuras existentes se había convertido en una destrucción sin límites, desfigurando pueblos y ciudades, principalmente la capital de Puerto Príncipe. Toda una ruina que todavía hoy sigue persistiendo y aislando zonas a las que todavía se llega con dificultades.

La desgracia también sirvió para diagnosticar que la veracidad, como bien prudentemente hubiese dicho el arquitecto y proyectista Le Corbusier, de los materiales constructivos empleados habían contribuido a la dureza del seísmo como "metralla", evidenciando que tanto el hormigón, ladrillos y piedras utilizados para las edificaciones en hogares y edificios no correspondían a una calidad aceptable. Un detalle a tener en cuenta en la lenta reconstrucción de Haití, que desde ese informe emitido por prestigiosos profesionales deberían exigirse controles de calidad más exhaustivos por parte del gobierno presente.

Haití cuenta con 16 aeropuertos, en los que se destacan los dos principales internacionales, Toussaint L ́Ouverture de Puerto Príncipe, considerado el más transitado y grande y el Hugo Chávez en Cabo Haitiano al norte del país, a los que se añadirían Jacmel, Jeremie, Antoine Simon y Port-de-Paix, destacando que los mismos se encuentran pavimentados, mientras que los demás realizan vuelos más próximos teniendo como punto de destino la República Dominicana, instalaciones necesarias que requieren un mantenimiento regular con espejos de suelo seriamente defectuosos.

El puerto comercial de Puerto Príncipe es el más activo de los otros siete, habiendo sidoinaugurados en 2015 los de Port Petit Goave y Port Lafito, considerado éste último como un proyecto de ampliación de una reserva de zona portuaria económica que sin duda necesita un refuerzo en sus precarias instalaciones, especialmente la logística aduanera que no goza de un servicio apropiado.

Son muchas las carreteras que adolecen de un asfalto casi inexistente, aunque se considera que el 50 % de los 8.320 kilómetros de la red viaria de autopista y carreteras se encuentra pavimentada, mientras los caminos y secundarias son rasadas con gravilla como remedio más utilizado habitualmente por una desorganizada dirección de obras públicas, resaltando desperfectos que aconsejan no circular en horas nocturnas, incluso las de lenta circulación calificadas de viales secundarios que siguen dificultando el lento tráfico, ocasionando un gran

número de accidentes con respecto al modesto parque automovilístico existente, contabilizando un promedio de 30 muertos al mes y 130 heridos de consideración.

Al carecer de un sistema de red ferroviaria a pesar de la utilidad máxima que se le daría a la misma, teniendo en cuenta que Haití fue la primera nación del Caribe en prestar sus servicios, se hace necesario estudiar un proyecto de equipamiento de máquinas, trenes y vagones sobre raíles de vía estrecha que agilizaría el tránsito de pasaje, carga de mercancías y suministros sanitarios perecederos y vigilados, que con una ramificación en cruz y puntos cardinales estacionales poblados, significaría una solución para evitar demoras y agilizar la economía, especialmente basada en la agricultura y su posterior transporte a puertos y centros de empaquetado para la exportación.

La red eléctrica es deficiente y en muchas zonas inexistente, dificultades que muy bien pueden paliarse con la incorporación de la última tecnología en energía solar y eólica agrupada o individual.

En cuanto a las comunicaciones se refiere se hace indispensable darle un impulso a la incorporación de las nuevas tecnologías de la comunicación, considerando que los 27.750 km. de Haití carecen de una distribución de antenas suficientes que lo cubran, con una cobertura extendida para ampliar un cada vez más requerido y asequible servicio móvil que se acerca al 70% de contratación, simplificando la necesidad terrestre que no llega al 005 % y uso de internet que se ha estancado al 14%.

Al igual que las redes de alcantarillado y suministro de agua que proviene como alternativa de pozos artesanos, en las que las fecales nutridas de los detritus se mezclan entre las raíces en estado de putrefacción, apareciendo enfermedades y molestias gastrointestinales de consideración, que se agravan por la falta de medicinas y la exigente precaución por parte de una población rural que requiere del líquido elemento para saciar la sed, la higiene y la cocina, factor determinante que afortunadamente se filtra hirviendo el agua, que también proviene con

menor riesgo de ríos, lagunas, acuíferos subterráneos y manantiales.

Hay una deforestación preocupante que empobrece y desmerece el bello paisaje de Haití por un frecuente uso de la flora autóctona, matas, árboles frutales y cocoteros, que se talan indiscriminadamente para producir carbón y leña para las modestas y rudimentarias cocinas de los poblados más alejados de las aldeas y pequeñas urbes. Una situación que debería ser analizada por los servicios de vigilantes, todavía no creados para la investigación y el control de zonas de exclusión, volviendo a convertir un escenario que aunque abrupto y desolado, podría circunscribirse a a la moderación aconsejada para la conservación de futuros parques y jardines sin plagas que amenacen.

Existen muchas dificultades por la falta de infraestructuras idóneas que la Liga Haitiana Internacional (LIHAITI), además de las citadas anteriormente, está dispuesta a asumir en su programa de respeto con el medio ambiente, estableciendo normativas resolutorias para investigar, vigilar y proponer oficialmente soluciones ponderadas con la ayuda internacional, siempre a fin de devolver al bello rincón del Caribe, un marco proteccionista que impida el triste paisaje después de la batalla a lidiar, una dura contienda que victoriosa será con la participación que se solicita, tanto por parte de los propios haitianos que son los más interesados y la colaboración de los foráneos que también la disfrutarán de una tierra rica y agradecida si se sabe cuidar con afecto y tesón.